LOS RENEGADOS

SOLDADOS CRISTIANOS AL SERVICIO DE ALÁ EN TIEMPOS DE CERVANTES

 

 

La conversión de occidentales al Estado Islámico no es nueva. En los siglos XVI y XVII ya existían cientos de cristianos que cambiaron la espada por la cimitarra. Se llamaron renegados, y fueron una de las principales castas al servicio del Imperio turco.Los motivos de la conversión fueron varios: algunos solo buscaban un refugio duradero y estable lejos de la Península huyendo de deudas y de la Justicia; otros eran cautivos, y lo hicieron para no acabar siendo esclavos o galeotes, pues abrazando el Islam optaban a ascender socialmente y ganar la liberación; los menos, por su parte, se convertían en agarenos de corazón. Muchos renegados fueron grandes corsarios y jenízaros con gran oblación hacia el sultán, y su capital fue Argel, donde se instaló una auténtica casta dominante enriquecida a través del saqueo en alta mar. A mediados del siglo XVI se cuentan, aproximadamente, 10.000 renegados en esta ciudad, cuna de corsarios mediante una eficaz maquinaria de reclutamiento, atracción y adoctrinamiento para los cautivos que caían en sus garras, a quienes lograban convertir al Islam mediante persuasión, tortura e, incluso, emborrachando al recluso hasta que declarase su sometimiento al sultán en estado espirituoso; al día siguiente, con resaca y redimido de palabra, solo tendría que aceptar su renuncia al cristianismo. Ejemplos de renegados célebres son, por ejemplo, Eudj Alí, un marino originario de Calabria, quien luchó en Lepanto contra el Turco y luego se convirtió al Islam para ser corsario al servicio del sultán; o Hassán Agá, nacido en Cerdeña y que renegó tras servir como esclavo al legendario Barbarroja, hasta que, una vez convertido y castrado, ascendió en Argel hasta ser gobernador de dicha ciudad entre 1533 y 1546; finalmente, cabe destacar a Hassán Corso, oriundo de Córcega, quien abrazó el Islam siendo un niño e hizo una carrera meteórica en el Imperio turco, llegando a convertirse en alcalde de Argel en 1546.